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Lactancia a chupitos y tardes inquietas

Publicado el miércoles, 20 de junio de 2018. Revisado el miércoles, 20 de junio de 2018.
Autor: Kelly Bonyata

Es muy normal que los bebés se muestren más irritables y quieran tomar teta muy a menudo por las tardes, sobre todo los primeros meses.

“Mi hija tuvo una etapa de estar irritable todas las tardes durante un par de meses (¡Sí, se pasa!). Me tiré varias semanas anclada en una esquinita del sofá, con la bebé tomando teta constantemente e inquieta cada tarde de seis a diez.

Con mi hijo no tuve el lujo de poder sentarme. Alex se mostraba descontento y lloraba a menos que estuviera de pie y andando durante esa franja del día (y, a veces, solo servía para que estuviera menos irritado). De vez en cuando también pasaba por algún rato delicado durante las mañanas. Darle el pecho no solía ayudarme a calmar su malestar (al contrario que con mi hija) por lo que normalmente no podía echar mano de esa herramienta, aunque siempre lo intentaba. Su nerviosismo era tal que consideré otras causas, como alguna sensibilidad alimentaria, pero no logramos determinar ninguna razón para su malestar y se mostraba feliz el resto del tiempo. La irritabilidad fue pasando gradualmente, en cosa de tres o cuatro meses, pero al principio fue una etapa difícil. A día de hoy, lo que más me dicen sobre él es "¿siempre está tan contento?". Recuerda: esta etapa también pasará.”

Se habla de “lactancia a chupitos” cuando los bebés dejan poco espacio entre tomas durante cierta franja del día, en contraste con el espaciado habitual entre tomas del resto del día. Es algo muy común y suele ocurrir por las tardes. A menudo, aunque no siempre, suele ir seguido de una siesta más larga de lo habitual; puede entenderse como que el bebé “lo esté dando todo” antes de echarse una buena siesta. Es posible, por ejemplo, que tu bebé quiera mamar cada hora (o incluso constantemente) de seis a diez y que después duerma durante un largo periodo, incluso la noche entera.

La lactancia a chupitos suele coincidir con el rato de irritabilidad que pasa tu bebé. El bebé mama unos minutos, se sobresalta, llora y llora, mama unos minutos, se ríe, llora y llora, y así continuamente durante horas. Puede llegar a ser MUY frustrante y la mamá puede preguntarse si el bebé estará tomando suficiente leche, si algo de lo que ella esté comiendo le estará perjudicando al bebé o si CUALQUIER COSA que ella esté haciendo será lo que esté molestando al bebé. Es algo que, en serio, puede llegar a destruir tu confianza, sobre todo si hay alguien más cuestionando lo mismo (tu madre, tu marido, tu suegra).

Pero ¡esta conducta es NORMAL! Nada tiene que ver con tu leche materna o tu maternaje. Si el bebé está feliz el resto del día y no parece que le duela nada (como un cólico) durante el rato difícil, simplemente trata de calmarlo y no te tortures buscando una causa. Permite que el bebé mame el tiempo que quiera y tantas veces como quiera. Recluta al papá (o a otro ayudante) para que te traiga comida, bebida y cualquier cosa que necesites (libro / mando a distancia / teléfono / etc.) mientras estás dando el pecho y haciéndote cargo del bebé.

¿Significa esto que el bebé necesita más leche de la que puedo darle yo?
No. No le des biberón al bebé. Si le das un suplemento, tu cuerpo lo interpretará como que necesitas MENOS leche en ese momento, y no va a ser de ayuda. Además, ten en cuenta que los bebés que toman fórmula también pasan por períodos de irritabilidad por la tarde/noche. Las tardes revoltosas son típicas de todos los bebés pequeños, independientemente del tipo de alimento que ingieran. La Academy of Breastfeeding Medicine lo explica es sus pautas sobre alimentación suplementaria:

“Existen situaciones clínicas comunes en las que puede ser necesaria la evaluación y gestión de la lactancia, pero NO SE INDICA la administración de suplementos en el caso de que el bebé se muestre inquieto por la noche o quiera tomar constantemente durante varias horas.”

¿Por qué los bebés se inquietan por la noche?
Una de las explicaciones que con más frecuencia solemos escuchar acerca de la irritabilidad nocturna de los bebés se refiere a que el volumen de leche tiende a ser más bajo por la noche, debido al ciclo natural que las hormonas tienen a lo largo del día. Sin embargo, el Dr. Peter Hartmann, investigador de la lactancia materna, mantiene que no ha observado un volumen bajo de leche en esta franja horaria en las mujeres que ha podido estudiar. Incluso, si la cantidad fuera menor, el contenido de grasa suele ser más alto por la noche (especialmente si dejamos que sea el bebé quien lo regule con sus tomas), por lo que la cantidad de calorías recibidas no debería ser significativamente diferente. Puede que el flujo de leche sea más lento por la noche, lo que para algunos bebés puede resultar frustrante.

A menudo, los médicos atribuyen la irritabilidad vespertina al sistema nervioso inmaduro del bebé (irritabilidad que llega a su fin cuando el bebé crece, generalmente a los 3-4 meses). Sin embargo, la Dra. Katherine Dettwyler, que ha estudiado la lactancia materna en sociedades tradicionales, afirma que los bebés en Mali, África Occidental y otras sociedades tradicionales no experimentan cólicos ni agitación en las tardes/noches. Estos bebés son porteados durante todo el día y habitualmente maman varias veces cada hora.

Así que puede que no encontremos una respuesta completa a la irritabilidad vespertina del bebé en ninguna de estas explicaciones. En muchos bebés, esta franja de alta demanda parece caracterizarse por la necesidad de tomar pequeñas cantidades de leche a intervalos frecuentes, en combinación con muchas pausas, abrazos y movimiento. Los bebés a los que se les da biberones, ya sean de leche extraída o de fórmula (atención: ¡hacerlo disminuye el suministro de leche!) se suelen comportar exactamente igual por la noche. El bebé mama un poquito, se duerme y se queja, luego otro poquito, y así sucesivamente. Tal vez los bebés "recuerdan" que la madre estaba muy activa en esa franja durante el embarazo y quieran estar encima, en movimiento y constantemente nutridos otra vez.

O quizás los bebés necesitan mamar más a menudo en esos momentos, simplemente, en vez de consumir más leche.

Técnicas relajantes para periodos inquietos:

  • Llévalo en un porta bebés. Así podrás tener una o ambas manos libres para hacer otras cosas (preparar la cena, cuidar a otros niños) mientras sostienes, calmas y amamantas a tu bebé.
  • Date un respiro. Papá puede quedarse un rato con el bebé mientras mamá se da una ducha o simplemente se concede un rato para relajarse después de un largo día.
  • Sal a la calle. Relaja al bebé (y también a su madre) con un paseo, o simplemente siéntate y disfruta del aire libre. Prueba a hacerlo un ratito antes de que el bebé entre en su franja de inquietud.
  • Sonidos relajantes. Canta, tararea, habla, murmura shhhh, pon música o “ruido blanco”. Prueba con distintos tipos de sonido, diferentes estilos de música y cantantes con voces distintas.
  • Movimientos rítmicos relajantes. Camina, balancéate, da saltitos, baila, colúmpiate o incluso prueba a dar una vuelta en coche.
  • Caricias relajantes. Coge en brazos al bebé, o dale un baño o un masaje.
  • Reduce los estímulos. Luces tenues, volumen bajo, envuelve al bebé.
  • Varía las posturas en que das el pecho. Tumbada de lado, tumbada de espaldas para que estéis barriga con barriga, etc.
  • Da la teta en movimiento, mientras te mueves, te balanceas, paseas, etc.
  • Combina el movimiento rítmico con sonidos suaves.
  • Evitar hacer planes o tareas durante las horas vespertinas más críticas.

Artículo original: https://kellymom.com/parenting/parenting-faq/fussy-evening/


Sobre Kelly Bonyata
Kelly Bonyata es consultora de lactancia certificada internacional (IBCLC) y miembro de varias asociaciones de lactancia de EE.UU. Es además la fundadora de kellymom.com, una web de prestigio internacional sobre temas de lactancia.

Documentos de Kelly Bonyata publicados en Crianza Natural

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