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Día Mundial del SIDA

Rosa Sorribas

Publicado el martes, 01 de diciembre de 2015 en Salud y nutrición


El 1 de diciembre es el Día Mundial del SIDA (en español). Todos conocemos a alguien que ha pasado por esta terrible enfermedad. Todavía hay mucho desconocimiento y mucha gente le tiene miedo. Un famoso actor norteamericano ha desvelado que es seropositivo para evitar tener que continuar pagando tanto dinero para mantenerlo en secreto. En muchos países, es una enfermedad que se puede vivir con normalidad gracias a los medicamentos de terapia antiretroviral (ART) que tratan la infección del VIH, aunque el tratamiento sea de por vida.

En algunos casos, se aplica la terapia antiretroviral para prevenir un posible contagio, como en el caso de contagio de madre a bebé durante el embarazo y la lactancia. Las directrices de la OMS del año 2013 recomendaban, o bien ofrecer esta terapia durante el embarazo y la lactancia a mujeres que no cumplieran los requisitos para tomarla, o bien darla a todas las mujeres con VIH independientemente de su situación clínica. Sin embargo, los estudios más recientes muestran que, cuanto antes se inicie la terapia, mejores son los resultados. Al mismo tiempo, la mayoría de países han reconocido las ventajas operacionales y de programación de proveer el tratamiento antiretroviral de por vida a todas las mujeres embarazadas y lactantes para tanto mejorar la salud a largo plazo de la madre como para evitar la transmisión del VIH al bebé. También se ha corfirmado la eficacia de algunos medicamentos profilácticos en estudios clínicos con el propósito de evitar el contagio del VIH en una amplia variedad de entornos y poblaciones, sobre todo las de más alto riesgo.

Los objetivos de la nueva guía de la OMS pasan por establecer cuándo debe iniciarse el tratamiento antiretroviral de por vida y quiénes debe tomar medicamentos profilácticos (PrEP). En el caso de mujeres embarazadas o lactantes, todas deben iniciar el tratamiento independientemente de su situación clínica (recuento de células CD4). Los beneficios incluyen mejoras en la salud, menor mortalidad y una reducción potencial de la transmisión horizontal de VIH (a su pareja) y al bebé. Aunque los riesgos incluyen una acumulación tóxica del medicamento en el bebé, no se ha detectado ningún incremento en las anomalías congénitas asociadas, si bien aún es pronto para tener datos de medicamentos recientes.

En el caso de la prevención de contagio de la madre, se sabe que, durante el embarazo, el riesgo de infección de VIH es superior. Además, la infección adquirida durante el embarazo o la lactancia está asociada con un incremento de transmisión al bebé. La indicación de tratamiento profiláctico PrEP durante el embarazo y la lactancia debe valorarse individualmente para considerar las ventajas e inconvenientes y las alternativas disponibles.

Para más información:

Esperamos que se pueda conseguir el objetivo de poner fin a la epidemia de SIDA para el año 2030, como es la intención de todos los organismos de salud.


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